sábado, 13 de julio de 2013

Aún aquellos que tienen el don de la elocuencia requieren preparación en sus discurso

La acrobacia de la preparación de un discurso

 por Erasmo López García

1- De ser posible prepara el tema una semana antes, a modo de poder conversar con alguien sobre él.
Quizás más tarde podrás reproducir esos diálogos con tu auditorio.

2- Busca datos curiosos para ejemplificar.

3- Deja sentir a la gente que estás seguro de que tu mensaje les va a ser de utilidad.

4- Nunca trabajes más de 4 o 5 ideas principales en un discurso de hasta una hora, o nuestro barco naufragará en la confusión.

5- Si la idea es incitar a la acción:
a) Que no haya titubeos en tus deseos.
b) Fija bien nítido lo que quieres que hagan. La gente solo actúa cuando tiene claro  qué    hacer.
c) Facilita la acción. Nunca digas por ejemplo busquen nuestra página web en internet y dejen su mensaje. Di en cambio: nuestra página web es Tal, vayan al ícono Cual, hagan clic y dejen su mensaje, nos gratificará mucho.

d) señala las ventajas que le proporcionará al público, actuar como le indicamos.
6- Siempre respeta el tiempo. En Argentina, por ejemplo, estamos mal acostumbrados. Solemos esperar que lleguen los que faltan para dar comienzo a la charla. El mensaje subliminal de esto es: no nos importa que tú hayas llegado temprano. Consecuencia: el público llegará cada vez más tarde y estará cada vez más disconforme. Procura que quien se esforzó por ser puntual sea el beneficiado. Comienza a la hora fijada aunque haya literalmente dos personas.

7- Tampoco te extiendas en tiempo. Si la charla debe terminar a las 16 hs a las 15h y 55′ debes culminar tu discurso, preguntas incluidas, para que la gente comience a pararse e irse.

8- Cuanto más sepas sobre el tema, más solidez cobrarán tus palabras. Si solo preparas un hilo de conocimiento, será ese hilo tu único sostén. Ponlo a veinte metros de altura para que el público lo vea y haz equilibrio sobre él.

9- Siempre recuerda: si tú no tienes respeto por el público, por qué el público debería respetarte a ti. Comienza por dar el ejemplo.